Apóstol Victor Archila - Iglesia de Cristo Hosanna, Dallas TX

 

LOS SECRETOS DEL AMOR

 

 

Estoy convencido que el problema número uno de las parejas es la falta de conocimiento sobre el verdadero amor. Las parejas cristianas conocen del evangelio pero no han permitido que el amor de Dios sea el centro de sus relaciones. Veamos una historia de un verdadero amor. Jorge Romney fue un famoso pintor inglés (1734–1802). Desde su niñez demostró que tenía un sentido artístico excepcional, y se dedicó a pintar cuadros históricos, de la naturaleza y mayormente retratos. En su juventud anduvo de villa en villa y de ciudad en ciudad pintando retratos y vendiéndolos por unas cuantas monedas. Se enamoró de una señorita, y se casó con ella. Entonces uno de los admiradores de Jorge dijo que era una lástima que se hubiera casado porque se dedicaría más a su esposa que a su arte, y que por esto fracasaría artísticamente. Al saber esto Romney se separó de su joven esposa, y se dedicó a la pintura. Viajó por Francia, por Italia, y regresó a Londres. Poco a poco había adquirido experiencia, habilidad y prestigio. Unos de sus más famosos cuadros son “La Muerte del General Wolfe”, “Guillermo Bedford”, “Miss Vernon como Hebe”, “Casandro”, “El Naufragio”, “Sir Jorge y Lady Warren”, “Las Hijas del Párroco”, y “Lady Hamilton como Dafne”. Este último cuadro está en el Museo Metropolitano de Nueva York. Se dice que admiraba tanto a Lady Hamilton que la consideró como su modelo favorito y la llamó “la dama divina”. Fue tan solicitado para pintar retratos de personajes célebres de Londres, que no tuvo tiempo para dedicarse a otro género de pintura.

Todo eso le dio fama y dinero. Pasaron los años, y Jorge Romney envejeció y enfermó, juntó las cosas que podía llevar consigo, y se encaminó hacia el norte del país, donde había quedado su esposa, y se reunió con ella: amorosamente lo recibió, y lo cuidó con ternura hasta que murió. Después alguien dijo que el corazón y el amor de la esposa de Jorge Romney eran mucho más valiosos que todos los cuadros que Jorge Romney pintó.

 

El amor tiene paciencia y es bondadoso. El amor no es celoso. El amor no es ostentoso, ni se hace arrogante. No es indecoroso, ni busca lo suyo propio. No se irrita, ni lleva cuentas del mal. 1 Corintios 13:4-5

 

AMOR

 

El término usado más frecuente en el Nuevo Testamento es ágape significa generalmente amor espontáneo, desinteresado e inmerecido. Este sentido es evidente en la descripción que el evangelio de Juan hace del amor de Dios quien dio de sí mismo al entregar a su Hijo por el bien de los que eran completamente indignos. Dios amó a una humanidad que no lo amaba. El verdadero amor abarca los pensamientos, los sentimientos y las acciones. Los seres humanos no necesitamos estar escuchando solamente lo que es el amor, lo que realmente necesitamos es la expresión del amor, es sentir que nos aman. Nosotros fuimos creados para ser amados.

Una maestra de párvulos trataba de explicar a los niñitos de su clase lo que es el amor; pero no podía, y tratando de saber lo que decían sus pequeños alumnos, les preguntó qué es el amor. Entonces una niñita de seis años de edad se levantó de su silla y fue hasta la maestra, la abrazó, la besó y le declaró: “Esto es amor.” En seguida la maestra dijo: “Está bien; pero el amor es algo más. ¿Qué es ese algo?” La misma niña, después de un rato de estar pensando, se levantó y comenzó a poner en orden las sillitas que estaban fuera del lugar que les correspondía, limpió bien el pizarrón, levantó unos papeles que estaban en el suelo, arregló los libros que estaban en desorden sobre una mesa; y en seguida, con aire de satisfacción, dijo a su maestra: “Amor es ayudar a otros.”  Este ejemplo de la niña y su maestra nos ilustra perfectamente lo difícil que es explicar el amor a través de palabras, mientras que las palabras acompañadas de hechos y de ejemplos, son la mejor herramienta para decirle a alguien cuanto le amamos

 

El amor de Dios se describe alrededor de la Biblia de diferentes maneras y expresiones. En muchos de los pasajes que hablan del amor del Señor encontramos los secretos del mismo. Las diferencias que una pareja tiene solo reflejan la debilidad que tiene en su amor el uno por el otro. Muchos matrimonios han llegado al estado de sentirse aburridos de vivir juntos, o de pasar su vida peleando. Esto me recuerda aquellas parejas que tenían algunos problemas, la primera pareja estaban discutiendo por el anillo de bodas. ¿Por qué llevas el anillo de bodas en el dedo donde no debes llevarlo? pregunta la esposa. Porque me recuerda que me casé con la mujer con quien no debía haberme casado, responde el marido. Entonces dice ella. Tenemos un buen matrimonio, porque ambos amamos al mismo hombre: a ti, afirma la esposa. Otra pareja están discutiendo.  Ella dice: tu amas más al fútbol que a mí, puede ser dice él, pero te amo más que al béisbol. Una tercera pareja, pregunta  un consejero matrimonial ¿Qué tienen usted y su esposo en común? Una sola cosa dice ella: que ninguno de los dos nos soportamos. La última pareja de esta historia están discutiendo, en eso ella le dice al esposo pareces un perro, solo una cosa no tienes de él. ¿Cuál? Le pregunta él a su esposa. Ser fiel. Creo que muchos matrimonios se van a identificar con alguno de los casos. Hay siete secretos del amor que vamos a descubrir en la Biblia, los cuales pueden transformar una pareja si los pone por obra.

 

 

Primer secreto: Está determinado en este pasaje. Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios. Y todo aquel que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. 1 Juan 4:7 lo podemos declara así: Puede amar únicamente el que ha nacido de Dios y  conoce a Dios. El verdadero amor viene de Dios Cuando nacemos de Dios entonces nace con nosotros el verdadero amor. El que puede amar es el que ha nacido de Dios y conoce a Dios. Es decir, para tener esta capacidad de amar y vivir con el verdadero amor hay que nacer de Dios. Por lo tanto las parejas que conforman un matrimonio deben tener un encuentro personal con el Señor Jesús. Esto es un asunto de naturaleza, un cambio de nuestra naturaleza, donde una semilla divina llamada amor empieza a desarrollar  en nuestro ser.   La ley de este secreto es: El verdadero amor esta determinado por el nacer de Dios y el conocer a Dios.

 

En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros: en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por él. 1 Juan 4: 9

 

Segundo secreto: El verdadero amor lo entrega todo. El amor esta determinado por: despojarse de todo lo que tenemos: El amor es una acción acompañada de varias características; una de ellas es dar lo mejor de uno, otra es despojarse hasta dar todo lo que tenemos. El Padre dio a su unigénito, a su hijo Jesús. El amor de Dios es tan grande para con nosotros que nos dio la muestra más sublime de su amor. Envió a su hijo a morir por nuestros pecados. Nos amó cuando nosotros no lo amábamos, es más, éramos sus enemigos, porque éramos amigos del mundo. Los cónyuges debemos de aplicar este secreto en nuestra relación matrimonial, hay que despojarse de lo que tenemos. El principio que Dios estableció en el Edén fue: dejará el hombre a su padre y a su madre. Es necesario despojarse. La ley del segundo secreto es: Nuestra capacidad de amar se determina por nuestras obras, y se evalúa por nuestras acciones.

 

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo en expiación por nuestros pecados. 1Juan 4:10.

 

Tercer secreto: El verdadero amor es desinteresado, tiene la capacidad de amar sin esperar recibir. El amor de Dios tiene la capacidad de amar sin estar esperando que nos amen. Dios nos amó cuando nosotros no le conocíamos. El amor verdadero tiene el poder de amar sin esperar nada a cambio. Así lo declara el apóstol Juan: “En esto consiste el amor: en que el nos amó y envió a su hijo para pagar nuestra deuda” Es decir, si queremos ver buenos resultados en nuestro hogar, debemos aprender amar primero, a vivir con el principio divino que mejor cosa es dar, que recibir. Cuando una pareja se compenetra en este principio, podrán disfrutar de un amor sólido. Tanto el esposo como la esposa deben tener una actitud correcta hacia su cónyuge. Él debe dar amor sin esperar recibir y la esposa debe tener la misma actitud. La esencia de esta ley es: El verdadero amor se entrega y da sin esperar nada. Esta es la capacidad del amor. No amamos porque nos aman, sino amamos porque conocemos el verdadero amor y este tiene la capacidad de amar.

 

Nadie ha visto a Dios jamás. Si nos amamos unos a  otros Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. 1Juan 4:12.

 

Cuarto secreto: El verdadero amor crea alianzas poderosas. Este es el amor triunitario que crea sinergismo. Amarnos unos a otros es igual a crear un hábitat de amor, donde Dios permanece en nosotros. Donde yo amo y soy amado. Entonces si es importante que el amor sea reciproco, es muy importante. Tener la actitud correcta de sembrar amor y no esperar que nos amen para amar. Por supuesto que todo el que siembre tendrá su cosecha. En otras palabras si yo amo a mi esposa con el verdadero amor y ella me ama de la misma manera, formamos un ambiente donde Dios habitará con nosotros y si Dios está en nuestro matrimonio, formaremos un sinergismo, que la Biblia describe como: Es un amor de dos vías, horizontal. Donde yo amo y me aman. Entendamos bien, no amo porque me aman, sino sencillamente amó independientemente de la actitud del cónyuge. Pero como es el amor de una alianza llamada matrimonios, entonces nos amamos. En el evangelio de Juan 13:35 dice: En esto conocerán que son mis discípulos en que os améis los unos a los otros. Es un poder de atracción, el amor de una alianza tiene ese poder. La esencia de esta ley es: Cuando aprendemos a amarnos los unos a los otros creamos una alianza de amor, donde Dios permanecerá.

 

Nosotros le amamos á él, porque él nos amó primero. 1Juan 4:19.

 

Quinto secreto: El verdadero amor siempre ama primero. Dios no esperó que nosotros le amáramos. Nos amó con todas sus fuerzas. El verdadero amor se da por completo sin esperar recibir. Mientras que el amor falso da, si le dan. Muchos dicen “Yo doy si me dan, trato bien, si me tratan bien, perdonó si me piden perdón, Muestro mi amor si me dan amor”. El poder de influencia que tiene el amor sobre otros, está determinado por la actitud de amar primero. Como dice el apóstol Juan nosotros amamos a Dios porque el nos amo primero. En otras palabras con su amor nos despertó a amarlo. La manera de aplicar este secreto a nuestro matrimonio es entender que necesitamos tomar la iniciativa. No se trata de que mi esposo o esposa lea estas líneas para que aprenda a amarme. Es la acción de tomar la iniciativa de amar primero. La ley de este secreto es: El verdadero amor toma la iniciativa y ama profundamente.

 

 

Sexto secreto: El verdadero amor se mantiene en crecimiento. A Dios nadie le ha visto jamás. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se perfecciona en nosotros. 1 Juan 4:12 El amor de Dios puede perfeccionarse en nosotros cuando nos amamos los unos a los otros. El verdadero amor tiene varias acciones una de ellas es el amor horizontal, si nos amamos los unos a los otros, entonces Dios permanece en nosotros. Amarnos unos a otros, es igual a amar a los de nuestra casa, a los hermanos en la iglesia, a los compañeros de trabajo, a nuestros vecinos. El amor se perfecciona cuando amamos a otros, aunque estos no nos amen. La clave en este secreto es la permanencia de Dios en nuestro hogar. Si nosotros como pareja anhelamos que nuestro Señor cohabite con nosotros, una sola cosa debemos de hacer, y esta es: amarnos los dos, es amar a mi esposa profundamente y que ella me amé con la misma intensidad. Entonces Dios permanecerá con nosotros. La ley del sexto secreto es: Para perfeccionar el amor de Dios en nosotros debemos amar a otros día a día.

 

Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;           Mateo 5:44

 

Séptimo secreto: El amor tiene la capacidad de amar aun a los enemigos. Este es un nivel de amor diferente, si nuestro amor se ha perfeccionado hasta el grado de poder amar a nuestros enemigos, ¡de qué manera vamos a amar a los nuestros¡ Entendamos que una cosa es amar a alguien y otra es aprobar lo que hace. Dios ama a los pecadores pero no aprueba cómo viven. Este nivel del amor nos da la capacidad de poder soportar y comprender los defectos de nuestra pareja. La mayoría de problemas que se dan entre cónyuges, están determinados por su falta de compresión. Si nosotros tenemos la capacidad de amar a nuestros enemigos, con qué capacidad amaremos a nuestra pareja. La esencia de esta ley es: El amor de Dios nos da la capacidad de amar aun aquellos que nos rechazan y nos odian.

 

CONCLUSIONES:

1.      El arma más poderosa de un hogar es el amor. No hay regalo, o cantidad de dinero que puede producir el gozo, la estabilidad y la salud que produce el amor en una familia.

2.      Hemos aprendido los siete secretos del amor que son:

B.     Primer secreto: el verdadero amor nace en la naturaleza divina que es impartida al hombre.

C.     Segundo secreto: El verdadero amor lo entrega todo.

D.     Tercer secreto: El verdadero amor es desinteresado.

E.      Cuarto secreto: El verdadero amor crea alianzas poderosas.

F.      Quinto secreto: El verdadero amor siempre ama primero

G.     Sexto secreto: El verdadero amor se mantiene en crecimiento.

H.     Séptimo secreto: El tiene la capacidad de amar aun a los enemigos.

  1. Tenemos este mandamiento de parte de Él: El que ama a Dios ame también a su hermano. 1 Juan 4:21