
Apóstol Victor Archila - Iglesia de Cristo Hosanna, Dallas TX
LOS TRES NIVELES DEL
AMOR
El amor es un poder divino que
cambia y transforma la vida de una pareja, la mayor necesidad que tiene un
esposo y una esposa, es el alimento del amor. Como lo describe el poema. “Dime si tú me amas, para penetrar en tus
secretos, para conocer cada poro de tu alegría si tú me amas, si me amaras
rezaría sentimientos, cantaría poemas de emociones, recitaría besos en tus
labios, si tú me amas” Es necesario aprender que en la relación de una pareja
hay tres niveles de amor que debemos desarrollar. El amor del cuerpo, el amor
del alma y el amor del espíritu. Y cada uno de estos es indivisible del otro.
El amor lo podemos ilustrar con la historia de aquella piedra sucia. Un caballero visitó una joyería, propiedad
de un amigo suyo. Este le mostró una gran variedad de prendas y piedras
preciosas. Entre las colecciones de piedras observó una de éstas que apenas si
tenía brillo, parecía estar sucia, no llamaba la atención. No revelaba su
belleza como las demás. — ¿A qué se debe la diferencia? —preguntó. El joyero,
tomando aquella piedra en la mano, la frotó. Al contacto de sus manos estaba
brillando con todo esplendor. — ¿Cómo es eso? —preguntó el caballero. —Esta
piedra es un ópalo que llamamos una piedra simpática. Su escondido esplendor brota tan pronto como
uno la frota entre las manos. Esta piedra de ópalo es un maestro escondido de
la naturaleza que nos enseña la importancia de un toque significativo y lo que
este puede hacer con el amor. Hay que atenderlo y alimentarlo cada día y el
amor en una pareja brillará.
Salomón tuvo muchas reinas, varias
esposas, pero la sulamita llego a ser la preferida
del Rey, ellos llegaron a amarse profundamente, su enamoramiento y la pasión
que sentían uno por el otro, es relatado en el Cantar de los cantares. Si hay
un estandarte que debe de ondear en toda pareja es el amor. Es la expresión, la
satisfacción de la sulamita. Un estandarte es una
bandera la cual es símbolo de posesión. Ella compara el amor de su matrimonio
con una bandera. Digámoslo de esta manera. El amor tiene la capacidad de poseer
hasta que conquiste totalmente el matrimonio. Hay tres niveles en el amor y
cada uno debe amalgamarse con el otro. El
amor eros, el amor filial y el amor ágape.
El me ha traído a la sala del banquete,
y su estandarte sobre mí es el amor.
Cantares 2:4
AMOR EROS
El amor Eros es el amor del cuerpo,
es la pasión de una pareja que se desean, y necesitan el uno al otro. Este amor
se dirige exclusivamente al conocimiento y satisfacción de los cuerpos. Se
enamoran físicamente el uno del otro. El amor Eros despierta el enamoramiento
por el cuerpo de nuestra pareja. Aunque la Biblia no utiliza la palabra Eros,
si nos habla de la importancia del amor del cuerpo. El libro de cantares es una
relación de amor entre Salomón y su amada, la sulamita.
Es el amor que despierta la pasión, el deseo sexual, el amor que desea un
contacto físico, un encuentro, un toque significativo.
¡Oh, que él me besara
con los besos de su boca! Mejor que el vino es tu amor. Tu nombre es como
perfume derramado; por el olor de tu suave perfume las jóvenes se enamoran de
ti. Cantares 1:2-3
Estas son las palabras de la amada
para su amado. Cinco cosas menciona ella relacionadas con el amor Eros, ella
habla de los rasgos que le atraían de su amado. Sus labios, sus besos, su amor Eros,
su nombre y su aroma. Estas cinco características no tienen ninguna relación
con el espíritu de su amado, ni tampoco con su alma. Están directamente
relacionadas con el amor del cuerpo. La Biblia le da tal importancia al amor Eros
que los primeros contactos que la pareja de cantares tiene, nos describen el
amor del cuerpo. Entonces surge una pregunta ¿Es importante desde el contexto
bíblico el amor físico? La respuesta y muy clara y sencilla, si. El mundo se
dedica exclusivamente a la atracción física. El hombre sin Cristo ha
distorsionado el amor físico reduciéndolo a la atracción de un cuerpo no
importando que conexión hay con el alma y el espíritu. Ha distorsionado el amor
Eros degradándolo a una pasión desordena en el área sexual.
El que ama un cuerpo además de
desearlo sexualmente, también lo va a cuidar, lo va a proteger y lo va a
satisfacer. Entendamos que el amor Eros en una pareja hay que atenderlo y hay
que cuidarlo para que dure toda la vida pero no es el único nivel de amor que
hay que atender. En resumen podemos decir, que el amor Eros es la capacidad que
tiene el cuerpo para amar y esa capacidad puede crecer si se alimenta de la
manera correcta.
AMOR FILIAL
El segundo nivel del amor es el filial
y esta es otra palabra griega que se usa para hablar de la capacidad que tiene
el alma para amar. La palabra griega se escribe FILÉO que se traduce: Ser
amigo de, amar a, denota apego personal, donde están relacionados los
sentimientos y las emociones. El amor filial es un amor que nos lleva a la
relación de amistad, donde aprendemos a amar el alma de nuestro cónyuge y
conectarnos con ella o con él.
De noche, sobre mi
cama, buscaba al que ama mi alma. Lo busqué, pero no lo hallé. Cantares 3:1
En los primeros cuatro versículos
del libro de cantares la amada menciona cuatro veces la expresión al que ama mi alma. Lo que aprendemos en
cada expresión es el poder del amor filial para sobrevivir a las diferentes
etapas de la vida. El amor filial es la capacidad que tiene el alma para amar.
Se llegan a gustar las almas, a compenetrar de tal manera que llegan a amarse.
Vamos a analizar cuidadosamente cada característica que encontramos en los
cuatro versículos de éste capítulo. La sulaminta en
cuatro ocasiones expresa “al que ama mi
alma” ¿Por qué ella hace ese énfasis? Por la enseñanza que contiene sus
experiencias y los principios sobre el cuidado del amor que como parejas
podemos aprender. Las cuatro veces que menciona al que ama mi alma, ellas nos
deja un legado, una característica que esta íntimamente ligada con el amor
filial.
El primer obstáculo del que nos
habla la sulamita es la soledad, cuando ella
experimentó este sentimiento, optó por buscar al que ama su alma. Ella tenía
una necesidad, ésta era la conexión de su alma con el hombre que la amaba. Es
decir, hay momentos en nuestra vida donde vamos a experimentar la soledad. Esto
le pasa a todo ser humano, todos durante el viaje por la vida nos encontramos
con la soledad, le paso a Adán. La Biblia dice en Génesis. Y vio Dios que el hombre estaba solo. ¿Qué hizo Dios? Formó para el
varón una ayuda idónea. De la misma manera la amada tenía una necesidad de
conectarse de alma a alma, dicho de otra manera, de corazón a corazón, de
pensamiento a pensamiento con el que amaba su alma, es decir, su esposo.
Pensé: "Me
levantaré e iré por la ciudad, por las calles y las plazas, buscando al que ama
mi alma." Lo busqué, pero no lo hallé. Cantares 3:2
Aunque la amada está pensando, ella se
encuentra con un dilema, quedarse en su círculo de comodidad o seguir las
pisadas de su amado. Claro que ella va tras las pisadas de él. Esta es la
segunda vez que la amada usa la expresión, “busqué al que ama mi alma” Cuando
amamos a nuestro cónyuge al nivel del alma entonces tenemos la necesidad de
buscarlo, esto alimenta el amor y solidifica la relación filial. Esto nos
enseña que cuando amamos a nivel de nuestra alma tenemos una necesidad y un
deseo de ir en pos de nuestro cónyuge. El lema de esta mujer es, no importa a
dónde vaya, ni dónde esté yo iré hacia él.
Me encontré con los
guardias que rondan la ciudad, y les pregunté: "¿Habéis visto al que ama
mi alma?" Cantares 3:3
Quiero enfatizar que el capítulo 3
de cantares donde la sulamita está describiendo
varios acontecimientos, aun no están sucediendo. Ella solo esta expresando su
necesidad y que sucedería, si ella se levantará y saliera a buscar a su amado.
Entonces hasta el momento no ha sucedido nada de lo que ella está describiendo.
Es muy importante entender esto, para comprender la necesidad de ésta mujer y
aprender de su legado. La amada sigue en la cama pero ahora esta en plena
meditación sobre los obstáculos que tendría que enfrentar si estuviera en busca
de su amado. Tendría que enfrentarse a los guardias de la ciudad. A qué se
refería la amada cuando dijo: Me encontré con los guardias que rondan la
ciudad. Dejemos que la misma palabra nos responda.
Me encontraron los
guardias que rondan la ciudad; me golpearon y me hirieron. Me despojaron de mi
manto los guardias de las murallas. Cantares 5:7
Los guardias son figura de las
heridas, los golpes y la desnudez que hemos experimentado en las diferentes
etapas de nuestra vida. Cuando un hombre o una mujer han sido golpeados o
heridos a nivel de su alma por las diferentes relaciones de la vida, necesitan
el amor filial; El amor de un amigo, el amor que cubre, que comprende. El
haberse encontrado con los guardias de la ciudad también representa la
desnudez, esto es igual al pecado que como seres humanos cometemos. Cuando Adán
y Eva pecaron quedaron desnudos y también Dios actúo inmediatamente
cubriéndolos. Esto es el poder que tiene el amor filial, el amor de un amigo,
el amor que comprende, el amor que da atención. El amor filial cubre la desnudez
de nuestro cónyuge.
Tan pronto como pasé
de allí, hallé al que ama mi alma. Me prendí de él y no lo solté, hasta que lo
traje a la casa de mi madre, a la habitación de la que me concibió. Cantares
3:4
La cuarta vez que la amada menciona
“al que ama mi alma” es cuando ella
encuentra a su amado. Al encontrarlo se prendió de él y no lo soltó.
Esto nos dice la actitud que tenemos que tomar cuando encontramos al que ama
nuestra alma. No hay que tener inhibiciones, ni prejuicios, es necesario
prenderse y no soltarse. Notemos que la conexión del amor filial en esta pareja
los llevó a la conexión del amor Eros, a una relación íntima.
AMOR AGAPE
El amor ágape es la capacidad que
tiene el espíritu para amar, y éste tiene la capacidad de amar hasta los enemigos.
Pero el amor ágape no sólo nos sirve para amar a nuestros enemigos, es la
dimensión más profunda del amor. Cuando un matrimonio desata en su vida el
poder del amor ágape entonces podremos entregarnos el uno al otro, podremos dar
sin esperar recibir. Estaremos buscando el interés de nuestra pareja y no el
nuestro. Esto se da a través de un crecimiento progresivo donde los cónyuges
van madurando. El amor de la sulamita por Salomón fue
madurando hasta llegar al nivel donde ella puede decir: Yo soy de mi amado, Y conmigo tiene su contentamiento. Cantares 7:10.
La Sulamita había expresado en dos ocasiones anteriores algo similar, y estas
expresiones reflejaban el nivel de amor, en el que estaba viviendo. La primera
vez dijo: Mi amado es mío y yo soy suya. Ella amaba pero en el nivel Eros,
donde se busca primero la satisfacción de uno para luego satisfacer.
La segunda vez dijo: Yo soy de mi amado, y mi amado es mío:
Cantares 6:3. Ahora ella expresa algo más a nivel del amor filial. En ésta
expresión, primero es él, pero ella está esperando también recibir. Cuando un
matrimonio llega a desarrollar el nivel del amor ágape, entonces está listo
para amar sin reservas, está listo para amar sin estar esperando recibir. La
pregunta que surge es la siguiente ¿Qué podemos hacer para desarrollar el amor
ágape en nuestra pareja? Recordemos que el amor es como un fruto y para que
aflore hay que sembrarlo. También el amor
es comparado con una semilla, que el Padre de los cielos a través de su
palabra siembra en nosotros. El Espíritu Santo es el sembrador; la palabra es
la semilla divina; el corazón de los cónyuges es la tierra. Por lo tanto si
queremos que el amor Ágape crezca en nuestra pareja debemos dejar que el
sembrador siembre esa semilla de amor y ser nosotros buena tierra.
Resumamos diciendo que el amor ágape
se desarrolla en una pareja a través del mandamiento del Señor, a través de la
palabra. Amados, amémonos unos a otros,
porque el amor es de Dios. Y todo aquel que ama ha nacido de Dios y conoce a
Dios. 1Juan 4:7. El amor se inicia con una semilla divina la cual va
creciendo y desarrollándose en la medida que nosotros la cuidamos y
alimentamos. Quiero terminar este capítulo contándole que hace algunos años un
científico encontró un collar de semillas en una cueva. Cuando el collar fue
examinado determinaron que tenía aproximadamente 600 años. El científico tomo
una de las semillas y la sembró, para su sorpresa ésta se desarrolló y dio su
fruto. Las semillas que habían pasado 600 años inactivas habían entrado en un periodo
de letargo, despertaron al estar de nuevo en su hábitat natural. De la misma
manera opera el amor. El cual es una semilla que en cualquier momento si tú
estas dispuesto lo puedes despertar.
CONCLUSIÓN:
1. En una relación matrimonial debe de
desarrollarse tres niveles de amor, estos tres niveles del amor son
indivisibles el uno del otro.
2. El primer nivel del amor en la
pareja es el Eros y éste es la capacidad que tiene el cuerpo para amar al
cuerpo de su cónyuge, esto encierra toda la pasión y enamoramiento que debe de
haber en una pareja.
3. El segundo nivel del amor es el
Filial, y este es la capacidad que tiene el alma para amar el carácter, las
actitudes, los sentimientos, es decir el alma del cónyuge. El amor filial es la
relación de amistad que debe de haber en una pareja.
4. El tercer nivel del amor es el
Ágape, este es la capacidad que tiene el espíritu para amar, y esta
caracterizado por el principio bíblico de dar sin esperar, es el amor divino.
El amor ágape es el fundamento de los otros dos niveles.