Apóstol Victor Archila - Iglesia de Cristo Hosanna, Dallas TX

 

LAS FISURAS DEL AMOR

 

 

Me contaron la historia de una pareja en una ciudad pequeña, un hombre llega a su casa y encuentra a su esposa con otro hombre en su cama, saca su revólver y le dice al hombre, esa no es su cama, es la mía bájese de allí, esta no es su casa sálgase de mi casa, pero como el hombre estaba desnudo y temblando del miedo, agarró la ropa para vestirse mientras se vestía, le dijo el esposo, esta mujer necesita dinero para comer, déjele dinero, El infiel empezó a buscar entre sus bolsillos y para su sorpresa lo único que cargaba era una moneda de plata, era todo lo que tenía se la dio y se fue. Mientras tanto la esposa llorando le rogaba a su esposo que la perdonara. Entonces el marido le dice a su mujer infiel, no te preocupes por lo que ha pasado, yo te perdono. Ella creyó que ya todo estaba perdonado, pero cada vez que estaban comiendo, él sin decir una sola palabra sacaba la moneda y  tiraba la moneda de plata en la mesa y le decía este es el dinero que te dejó el hombre para que comas por eso estas comiendo. La fue matando poco a poco, hasta que murió. Lo que aprendemos con este lamentable hecho, son las fisuras que se crean en la relación de pareja cuando los problemas que se presentan no se tratan de la manera correcta. Pero la infidelidad no es la única causa de las fisuras en el matrimonio. Cuando una pareja se une en matrimonio hay dos cosas que no se consideran y que muy pocos consejeros o guías espirituales las enseñan. Estas están determinadas por el círculo en el que crecieron tanto el varón como la mujer. Crecieron de diferente manera, es decir, ellas crecen relacionándose con amistades del mismo sexo en un ambiente femenino, mientras que los varones crecen alrededor de varones. Por supuesto que no estamos señalando esto como un error, lo que trato de enfocar son las enormes diferencias que tenemos, tanto los varones como las mujeres, con respecto a las relaciones. Por un lado los varones nos inclinamos más a los deportes y somos menos cálidos en nuestras relaciones. Por el otro lado las mujeres tienen una inclinación muy fuerte a las relaciones, son más detallistas, si no observe cuando un grupo de mujeres están hablando. Pero el verdadero problema se da cuando al unirse en matrimonio, el varón no se mete al mundo de su esposa y ella tampoco al mundo de su esposo. No porque no quieran, sino porque no saben cómo hacerlo. Durante su vida antes del matrimonio vivieron alrededor de sus propios círculos. Y ahora se dan cuenta que su cónyuge se mueve en un círculo que ellos desconocen. Estas diferencias empiezan a crear fisuras en el amor, si no son atendidas con sabiduría. Es tal la falta de conocimiento y la ignorancia en relación al sexo opuesto que llegamos a descuidar nuestro amor. Ni siquiera nos damos cuenta cuando empezamos a dañar el amor de nuestro cónyuge. Las esposas dicen el prometió que me iba a amar toda la vida y no lo ha cumplido. Los esposos dicen no sé que pasó con ella, creo que ya no le intereso.

 

 

LAS FISURAS EN EL AMOR

 

Abrí a mi amado, pero mi amado se había ido; había desaparecido. Se me salía el alma, cuando él hablaba. Lo busqué, pero no lo hallé; lo llamé, pero no me respondió. Cantares 5:6. En este verso observamos la primera fisura que se creó en la relación de los amados de Cantares. Él llega por la noche a tratar de entrar al cuarto de su amada. Le pide a su amada que le abra, ella no quiere levantarse porque se ha desvestido y no quiere ensuciarse. El amado intenta abrir pero no puede. Él se va probablemente herido porque fue rechazado. El rechazo crea fisuras en las relaciones matrimoniales. Una fisura es una fractura en la parte central de un hueso o una ciudad. Es una hendidura en alguna parte. Es una grieta por la cual se pierde la fuerza y la estabilidad. Muchas personas tienen la idea que el amor debe mantenerse como el Peñón de Gibraltar (es un peñón de roca) que ha soportado todo tipo de tormentas. Este es el concepto que muchos tienen sobre el amor, el cual debe soportar todo tipo de tormentas de la vida y mantenerse intacto. La Biblia nos enseña que el amor es tan fuerte como la muerte, pero esto no es igual a descuidarlo, ya que el concepto de fuerte no es igual a descuidar. Es decir, las cosas o actitudes que nosotros conocemos como fuertes y que han perdurado a través de los siglos o se han mantenido a pesar de los problemas de la vida, fueron cuidados de la manera correcta.

El amor puede debilitarse por las privaciones, enfermedades, la separación prolongada, el mal trato y el mal funcionamiento. Un ejemplo: Una esposa que se ve privada de atenciones tanto en lo físico como en lo emocional, se empezará a formar una fisura en su amor. Otro ejemplo claro es la separación prolongada, se empieza a debilitar el amor, ya no hay contacto visual, físico, emocional y sentimental. No hay palabras que alimentan. El texto que hemos tomado como base nos enseña el daño que se le causa al amor cuando hay una separación, o se enfrenta a una tormenta de indiferencia, como le pasó al amado. El fue a buscar a su amada, ella pudo haber pensado; “las horas a las que se le ocurre venir y si piensa que me voy a levantar que se olvide, sobre todo con este frío que hay en este lugar, ni loca. Si me ama se tiene que aguantar”.

La amada estaba más preocupada por el trabajo que implicaba vestirse y por la incomodidad de ensuciarse, que por retroalimentar el amor. Dos actitudes negativas observamos en la amada. A) Era egocéntrica B) Era impaciente. Aquí observamos un problema matrimonial causado por las actitudes de la amada y que causaron la separación por un momento. Esta separación le ayuda a ella a crecer, la amada ha entendido su error y vemos como lo corrige. Actuó inmediatamente, fue a buscar a su amado. En la búsqueda del amado ella fue herida, fue golpeada y fue desnudada, este golpe al amor causó daños en la comunicación de la pareja, ella nos describe las consecuencias que tuvo que enfrentar para volverse a conectar con su amado. Lo busqué pero no lo hallé; lo llamé pero no me respondió. Las vivencias de la sulamita en su relación nos enseñan que tan fácil puede ser dañado el amor, la Biblia dice que el amor es tan poderoso como la muerte pero es vital cuidarlo y no caer en la irresponsabilidad de hacerle una fisura que lo debilite. 

 

EL AMOR ES VULNERABLE

 

Vulnerable quiere decir que puede ser herido o recibir una lesión moral. El amor es tan fuerte como la muerte, pero si no se cuida puede ser vulnerable a una o varias heridas o ser lesionado para toda la vida, si no se atiende correctamente. El amor es vulnerable al dolor, a los traumas y a la agresión. Estos tres los podríamos definir como la “criptonita del amor”. Usted recordará cómo Superman era invencible, nadie ni nada lo podía vencer. Pero tenía un secreto la criptonita lo debilitaba. Así es el amor, el dolor, los traumas y la agresión, lo debilitan. Son los causantes de que el amor empiece a debilitarse, a dañarse, y puede llegar hasta fracturarse. El dolor no podemos eliminarlo de la vida, es parte del crecimiento y forma parte de nuestro diario vivir. Pero el dolor que va dirigido a la identidad de la persona no es saludable para el amor.

Un ejemplo: El dolor que causa en una pareja la enfermedad incurable de un hijo, los puede alejar el uno del otro por sentirse culpables del engendramiento de él. Da lugar a discusiones, sentimientos de culpabilidad y la incertidumbre de buscar un culpable. Ahora bien este dolor se puede manejar correctamente aplicando la gracia y la verdad para que los padres comprendan el propósito de Dios y el porqué del nacimiento de un hijo con cierta enfermedad. Pero el dolor causado por el rechazo del cónyuge o de un padre debilita el amor y lo hace vulnerable. ¿Por qué? Porque atenta contra la identidad de la otra persona. El amado del Cantar de los Cantares fue rechazado por su amada. El rechazo de ella lo hirió a él, esa actitud de indiferencia hacia el enamoramiento de su amado, hizo del amor de la pareja, un amor vulnerable, un amor lesionado y herido. Uno de los síntomas de una persona herida es su aislamiento y por lo tanto se empieza a alejar. ¿Por qué se fue el amado? Porque se sintió herido. En los animales es muy claro ver esto, como ellos no razonan sus sentimientos, solo actúan por instintos, cuando el dueño de un perro le pega una patada a su mascota esta inmediatamente se aleja. El ser humano en la mayoría de ocasiones se queda por un tiempo en el lugar donde lo están hiriendo, por diferentes razones orgullo, temor, confusión, etcétera. Pero tarde o temprano se alejará.

Otra de las cosas que lesiona el amor son los traumas. Trauma: Choque sentimental o emoción que deja en el individuo que lo ha sufrido una impresión duradera y difícilmente asimilable. Los malos tratos causan traumas en el amor, que lo lesionan durante todo el tiempo que permanezca el trauma. Un amor con un trauma por el miedo a la violencia y a los abusos verbales que el cónyuge utilizó en los primeros años del matrimonio, esta forma de conducta  causa una grave lesión en el amor. ¿Cómo sanarlo? El primer paso para la sanidad es la aplicación del perdón, que es igual a usar la verdad; El segundo paso para alcanzar la plena sanidad es la aceptación de la condición de nuestro cónyuge, que es igual a vivir  bajo la gracia de Dios; El tercer paso para ser sanados es la paciencia, que es el equivalente al tiempo. El amor también es vulnerable a la agresión.  La agresión es la  acción o actitud violenta de autoafirmación, que se expresa de forma física, verbal o simbólica. Es el acto de hostilidad innecesario para la autoprotección o la conservación. Es contra producente pensar que una persona, se tenga que defender de su cónyuge. Ya aprendimos que la agresión se expresa de forma física, verbal o simbólica.

La agresión física: Esta causa una lesión en el amor porque destruye la identidad de una persona y la somete al yugo de otra, como un objeto de su propiedad, o un esclavo, o un animal.

La agresión verbal: Esta atenta contra la estima de una persona y destruye el yo de él o de ella. Es decir, la agresión verbal desvaloriza al cónyuge que es agredido a tal punto que puede desequilibrarse y por supuesto su amor queda lesionado.

La agresión simbólica: Es aquella que agrede  las representaciones de autoridad o de amor que nos rodean. Por ejemplo: La madre hablándole mal a los hijos de la figura de un padre, es una agresión simbólica que lesiona el amor.

 

Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina e instrucción del Señor. Efesios 6:4.

 

Este pasaje nos habla de la importancia que los padres no agregamos a nuestros hijos, porque la agresión provoca ira. ¿Cómo sanar las lesiones en el amor?  Aprendiendo a vivir con nuestra pareja. Cuidando el hecho de no provocar dolor, que atenta contra la identidad de la persona. Vivir de tal manera que nos seamos los responsables de los traumas en los integrantes de nuestra familia. Y tener la capacidad de ser responsables y debemos hablar con responsabilidad para no agredir a los que amamos. En el caso de haber ya cometido agresión contra el cónyuge, debemos: Aplicar  la gracia, la verdad y hacer  del tiempo, nuestro mejor aliado para esperar una restauración plena en nuestros matrimonios.

 

Y vosotros, maridos, igualmente, convivid de manera comprensiva con vuestras mujeres, como con un vaso más frágil, puesto que es mujer, dándole honor como a coheredera de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no sean estorbadas. 1 Pedro 3:7 Este verso nos insta a vivir con nuestras esposas de manera comprensiva, dándole el honor que como mujer y coheredera de la gracia de la vida merece. Si nosotros como esposos obedecemos al mandato del Señor e inclinamos nuestros corazones para que la palabra de Dios crezca, como una semilla dentro de nuestro ser. Seremos bendecidos abundantemente y veremos el fruto en nuestras esposas. Ellas serán amadas a la manera como Cristo amó a la iglesia, y esto desatará un poder en el matrimonio, el cual bendecirá tanto a los hijos, como a la esposa, y por supuesto al esposo.

 

CONCLUSIONES

 

1.      El amor puede ser dañado al recibir una fisura que es igual a formar una grieta en el amor que lo lleva a perder la fuerza y la estabilidad. Una fisura en el amor puede ser causada por el mal trato, o por la separación prolongada de la pareja.

2.      El amor hay que cuidarlo para que no sea dañado con una fisura, que lo debilite y pierda su fuerza.

3.      El amor es vulnerable al dolor, a los traumas y a la agresión. Estos traen heridas y lesionan el amor. Un amor lesionado esta limitado a dar y a permanecer.

4.      ¿Cómo sanamos y reparamos las fisuras que hay en nuestro amor de pareja? A través de aplicar la gracia, la verdad y el tiempo.