
Apóstol Victor Archila - Iglesia de Cristo Hosanna, Dallas TX
LOS ALIADOS DEL AMOR
Una pareja de recién casados estaban
en su segundo día de luna de miel, ella se estaba arreglando en el baño y él
estaba en la cama viendo algunas fotos, cuando escuchó que su esposa se estaba quejando, ella decía: que feo mi pelo, no me
gusta mi nariz, la piel la tengo muy reseca, mis labios están demasiado
delgados. Él al escucharla, se preguntó ¿qué esta haciendo, esta destruyendo a
mi esposa? Entró al baño y la rodeo con sus brazos, y
le dijo: no te trates así, para mí tú eres una mujer muy hermosa, tú cabello te
hace lucir bella, tu piel es muy suave, tus labios te hacen ver tierna. Para
probarte mi amor, si sigues tratándote
así, voy a romper todos los espejos y yo voy a ser tu único espejo. Esa actitud
hizo que ella se sintiera muy amada. Esta ilustración nos enseña que nuestra
actitud no está determinada por lo que tenemos, sino por lo que somos, ella no
había sido amada correctamente en su vida y en los primeros días de su matrimonio, el fantasma de la falta de estima la estaba
visitando de nuevo.
El amor es el centro de la identidad
de cualquier persona, cuando un ser humano no ha sido amado correctamente, su
desequilibrio en la vida y en su conducta es más que evidente, determinada por
su falta de amor. De la misma manera el cimiento de una pareja es el amor, este
debe ser cuidado y entendido de la manera correcta. Muchos matrimonios tienen
la idea equivocada sobre su cónyuge, creen que él o ella deben amarlos porque lo
prometieron delante de Dios. En otras palabras consideran que deben de ser
amados por obligación. La pregunta del millón es ¿dura el amor toda la vida si
o no? La respuesta es si y no, es decir, si el amor de una pareja esta rodeado
de un ambiente adecuado para crecer, entonces si va a durar toda la vida. Pero si
ese amor esta rodeado de un ambiente de hostilidad y de intimidación,
irremediablemente morirá. El amor tiene sus aliados, los cuales tienen el
propósito de ayudarle a crecer, a madurar alimentarse y fortalecerse. Veamos
cuales son.
¡Fortalézcanme con
pasas, susténtenme con manzanas, porque desfallezco de amor!
Cantares 2:5.
EL SUSTENTO DEL AMOR
La actitud de la mujer de cantares
es muy clara, ella ama a su amado pero también necesita ser amada, necesita que
su amor sea alimentado por su cónyuge. Dos cosas necesitaba la amada; la
primera es fortalecer su amor y la segunda es sustentarlo. Ella es muy
especifica al decir, “sino me sustentas
mi amor se debilita” Esta es una
necesidad de alimentar el amor por su amado. El amor no es un sentimiento solamente, ni una simple emoción. La
Biblia dice que el amor es el fruto del espíritu. ¿Por qué el amor no puede ser
un sentimiento? Porque los sentimientos o emociones están determinados por
nuestros pensamientos, es decir, los pensamientos que tenemos se manifiestan a
través de nuestras emociones. Mientras que el amor es como una semilla que se
siembra en un corazón a través de las palabras que, la cual va desarrollándose
hasta convertirse en un fruto. La semilla del amor tiene un potencial ilimitado,
debe crecer a través de un proceso y un ambiente adecuado. El amor es el vínculo que une matrimonios, es como el agua para
los peces en el mar, es como el viento para las aves de los cielos, es como la
lluvia para la tierra. ¿Qué tenemos
que hacer para que el potencial del amor se desarrolle en una pareja y cada día
sea más fuerte? Hay tres aliados del amor que le permiten desarrollarse crecer
y alimentarse. El conocimiento, el tiempo y el proceso.
CONOCIMIENTO
La palabra conocimiento es igual a,
entender a través de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y
relaciones de los demás. Es tener un trato y comunicación con el cónyuge. Los
meses o años de noviazgo de una pareja les permite conocer un porcentaje muy
bajo de su físico, de sus sentimientos e intenciones, pero esta etapa no es
suficiente ni eficaz, para conocernos. Una pareja después de quince años de
casados aun sigue conociéndose. ¿Qué hay que conocer? La naturaleza, las
cualidades, la mente, las actitudes y las relaciones de nuestro cónyuge. La naturaleza: La podemos definir como
la esencia y propiedad característica de cada persona. Es decir, nos hemos
casado con una persona única, es especial, tiene talentos y habilidades que en
ningún otro podemos encontrar. Como también sus debilidades y defectos. Comete
errores y pasan por momentos difíciles. Al descubrir y conocer las
características que hacen a una persona tan especial, y logramos ver sus
cualidades permitimos que nuestro amor
se alimente y crezca, y la admiración hacia nuestra pareja vaya creciendo. Un
ejemplo: Una de las características de una persona pudiera ser su espíritu de
servicio hacia nosotros y hacia aquellos que nos rodean. Este espíritu de
servicio que llegamos a descubrir en nuestro cónyuge, alimenta nuestro amor. El conocimiento es otro de los aliados
del amor, a través de éste entendemos las fortalezas y las debilidades de la
persona que amamos. Las cualidades son caracteres y habilidades naturales o
adquiridas que distinguen a cada persona de los demás. Un ejemplo: ¿Qué nos gusto
de nuestra pareja cuando la estábamos conociendo? Posiblemente su amabilidad era
una de esas cualidades que él o ella habían adquirido y que nos atrajo. Las
cualidades de nuestro cónyuge nos permiten acercarnos y conocerle de una manera
muy especial. Este conocimiento ayuda al amor a fortalecerse e incrementarse. Las relaciones: como parte del
conocimiento. Lo primero que debemos de aprender es que las relaciones son una
habilidad, es decir, nosotros tenemos la capacidad de desarrollarla, pero ella
sola en sí no es suficiente para poderse desarrollar. Hay que desatar esa
capacidad de relacionarnos y convertirla en una habilidad. Somos seres humanos
con una necesidad y una naturaleza de relación, que sino le damos importancia
al desarrollo, siempre estaremos alejados de los que amamos. Todo ser humano
debe aprender a relacionarse con Dios, con su cónyuge, con sus hijos, con sus
amigos, con sus compañeros de trabajo, etcétera. Las relaciones son para el
amor como el agua para el cuerpo, es decir, nos hidrata y nos mantiene
saludables. A través de las relaciones podemos conocernos y consolidar nuestro
amor. Las relaciones en la pareja necesitan tiempo a solas, momentos
específicos para dar lugar a que estas se puedan desarrollar.
EL TIEMPO
El tiempo es otro de los aliados del amor, sin
él, no permitimos que el fruto del amor sea regado, abonado y cuidado, y
entonces el amor de una pareja se marchitará. Por lo tanto el amor está ligado
íntimamente con el tiempo. Este aliado del amor nos ayuda a comprender que no
hay tal cosa como amor a primera vista, que realmente es un mito. Al mismo
tiempo nos permite despertar para entender que el tiempo invertido en una
pareja va a tener sus resultados positivos, y vamos a ver los frutos. Cuando
hablamos de tiempo no necesariamente nos referimos a vivir veinticinco años de
matrimonio, sin invertir en la pareja, porque esto es igual a no haber
invertido nada. Nos estamos refiriendo a la necesidad de invertir tiempo en
nuestra pareja desde el primer día de casados. El tiempo afecta positivamente a
un matrimonio, se le dedican horas, días, semanas, meses y años a cultivar la
relación como pareja. Entendamos bien, es muy importante dedicarle tiempo a nuestra
relación. La Biblia nos enseña que debajo del sol hay un tiempo para cada cosa !Todo tiene su momento oportuno; hay
un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo Eclesiastés 3:1¡
UN PROCESO
El amor es un fruto, es más que un
sentimiento. Los aliados del amor son: el conocimiento y el tiempo. El
conocimiento nos da el entendimiento y el cuadro completo para poder apreciar,
valorar y conocer a nuestra pareja. Mientras que el tiempo nos permite llegar
ha estar compenetrados en un proceso que le permitirá al amor poder
desarrollarse, fortalecerse y crecer sin límites. El proceso es la acción de ir
adelante, determinado por el tiempo. Es ese conjunto de fases sucesivas de un
fenómeno natural como lo es el matrimonio. Es decir, una pareja necesitará
conocerse día a día a través de dedicarse tiempo, en la medida en que se le
dedica el tiempo la pareja se va ir consolidando como tal, hasta estar
compenetrados uno con otro. Esto es lo que llamamos un proceso de tiempo,
etapas que debe pasar toda pareja, las cuales son necesarias.
CONCLUSIONES
1. La amada del Cantar de los Cantares
claramente pidió a su amado dos cosas para alimentar su amor, una fue
fortalecer el amor y la otra fue sustentarlo.
2. Los dos aliados del amor son: El
conocimiento el cual alimenta o sustenta el amor y el tiempo el cual lo
fortalece.
3. Toda pareja debe de estar conciente
de la necesidad de someter su relación a este proceso tan necesario y de
edificación.